El vestuario del Regreso de Mary Poppins, diseño de la oscarizada Sandy Powell

Traer de nuevo a la gran pantalla a Mary Poppins, pasados ni más ni menos que 54 años, y tomando Emily Blunt el legado de la icónica niñera a la que dio vida Julie Andrews, sin duda no iba a ser tarea fácil. Ya no sólo porque aquella película de 1964 que aunaba animación y acción real marcó un antes y un después, sino porque tocaba respetar lo establecido pero dando a luz una versión más renovada que llenase totalmente de nostalgia al espectador.

Y si alguien podía poner ese sello distintivo que tanto caracterizaba a Mary Poppins no podía ser otra que Sandy Powell. ¿Qué no sabéis quién esta maravilla de mujer? Pues fue el “Hada Madrina” en la vida real que diseñó el vestuario de la versión en acción real de La Cenicienta (2015), y que ha sido galardonada en 3 ocasiones con el premio Óscar al Mejor Diseño de Vestuario: Shakespeare in Love (1998), El aviador (2004) y The Young Victoria 2009). Y que precisamente por diseñar el vestuario de El Regreso de Mary Poppins estuvo nominada de nuevo a esta categoría de los Óscar de esta edición.

Sandy Powell el Hada Madrina del diseño de vestuarioSandy Powell diseñadora de vestuario de el regreso de Mary Poppins

Pese a que la secuela de nuestra niñera favorita vio la luz a finales del pasado año (2018), fue en septiembre de 2016 cuando Sandy Powell comenzó a trabajar en el diseño del vestuario. Para tener elaborados 9 meses después 448 trajes originales ¿Cómo te quedas? Pero obviamente no estaba sola, contaba con un equipo de 50 personas compuesto por: artistas textiles (pintores y estampadores), sombrereros, joyeros, zapateros, modistas, limpiadores, administradores, supervisores y miembros del equipo de producción.

Al fin y al cabo Powell tenía entre manos un proyecto realmente grande y jugoso. Debía reflejar en el vestuario de los personajes la época de la Gran Depresión, por lo que diseñó una paleta de colores oscuros para casi toda la película, dejando de cara hacia el final (la primavera) una amplia paleta de colores pastel, florales, frescos y alegres. Aunque debo añadir que esto no es del todo cierto, ya que para los personajes principales Sandy Powell decidió darles un aire más poético, y contrastar su atuendo más luminoso y colorido frente al ambiente gris y entristecido, algo que vemos especialmente en Mary Poppins. Y además Powell también debía asociar colores y siluetas concretas con cada uno de los personajes principales.

La icónica silueta de Mary Poppinssilueta-de-mary-poppins-diseño-de-vestuario

Para recrear de nuevo la inconfundible silueta de Mary Poppins, con extravagante sombrero y abrigo ajustado por encima de los tobillos, Powell se inspiró en las ilustraciones de los libros creadas por Mary Shepard. Debía mantener esa imagen de institutriz que viste rozando la perfección, cuidando hasta el más mínimo detalle, pero siendo elegante y sofisticada. Pero nunca dando de ella una imagen frívola, ya que pese a ser estricta tiene un gran corazón.

Por ello, para conseguir reflejar esta personalidad de la niñera en su vestuario, Powell se decantó por utilizar telas con zig zags, galones, lunas, etc. Siempre respetando la moda de la época en la que se desarrolla la historia. Y aunque a lo largo de la película podemos ver a Blunt luciendo diferentes modelos, sin duda el diseño más importante fue el primer traje, aquel con el que Mary Poppins aparece en escena por primera vez en la película. Porque es este el traje que será recordado por el público, al igual que sucedió en su día con Julie Andrews.

El mítico conjunto azul de presentacióntraje-azul-de-mary-poppins

Dicho Outfit está constituido por una blusa de algodón blanca con lunares, con el toque final de una pajarita roja a juego con el sombrero, los guantes, el pañuelo con lunares y los zapatos. Lleva una falda de lana en azul del mismo tono que el abrigo, también de lana. Esta última pieza es del estilo similar al abrigo de estilo eduardino que Mary Poppins portaba en la primera película. De cintura estrecha, para dar más movimiento a la prenda y acentuar la figura de Blunt, Powell decidió añadirle una segunda capa. También tiene el dobladillo más largo que el original, y cuenta con botones estilo 1930 creados especialmente para él.

Pero sin duda si hay una pieza clave en el look ese es el sombrero. En si se trata de un sombrero de paja propio de la década de los 30, teñido de rojo y adornado con un pequeño petirrojo en homenaje al pájaro animatrónico de la primera película. Y esta guinda sin duda es el elemento de vestuario más importante de todo el departamento ¿Por qué? Por su complicada elaboración, ya que está tallado en corcho con ojos de cuenta y plumas bordadas hechas de hilo de seda. Para darle versatilidad y aprovechar al máximo esta pieza, se le añadió un alfiler a modo de sujeción para poder usarlo con cualquier sombrero.

El homenaje al traje rojovestuario-el-regreso-de-mary-poppins-traje-rojo

Durante la mayor parte de la película vemos a Emily Blunt luciendo un traje de dos piezas de lana roja, constituido por un abrigo con capa y una falda diseñada especialmente para el número musical de la actriz. Ya que debían buscar una prenda que le permitiese tener la movilidad suficiente para poder bailar. Los complementos como la pajarita de seda (con topos), los guantes, el sombrero de paja y los zapatos de baile, son de color azul.

Como ya imaginaréis todos o la gran mayoría, este traje junto con la escena musical del parque, es un enorme homenaje a la canción de los deshollinadores y al propio traje carmesí que lucía Julie Andrews.

En las secuencias de fantasía

Para el diseño de los trajes que portan los protagonistas durante su viaje al mundo animado, Powell partía de la idea de que debían mimetizarse con este lugar, formar parte de él. Por tanto lo que hizo fue pintar las telas de forma que se viesen tridimensionales pese a ser totalmente planas, pero no lo hizo ella sola, no, contaba con un equipo de 8 artistas textiles.

Antes de conseguir el resultado deseado, en la etapa de preproducción durante varios meses Powell experimentó con diferentes materiales, texturas y pinturas. Hasta que finalmente consiguió dar con la combinación perfecta.

La excéntrica prima Topsy

El personaje al que da vida Meryl Streep, la prima Topsy, es totalmente opuesto al de Mary Poppins. Es una mujer excéntrica y alocada que se dedica a arreglar cosas en su caótica y desordenada tienda. Esa esencia debía ir claramente reflejada en el vestuario de Topsy, el cuál debía estar lleno de color y transmitir el mensaje de “no me importa”. Por lo que Sandy Powell se inspiró en mujeres como Edith Sitwell, Nancy Cunard e Iris Apfel, para añadirle una tonelada de maquillaje como toque final de su personalidad.

El conjunto debía tener vida propia, movimiento, por lo que no debía ser pesado y facilitar los movimientos del personaje. Powell se inspiró para su creación en la década de 1920, concretamente en un traje de pijama art déco. Elaboraron un top estilo oriental junto con unos pantalones holgados de terciopelo de seda y crepé de seda. En su elaboración trabajaron ocho miembros del departamento de vestuario, que tardaron la friolera de cinco semanas en confeccionarlo. En total crearon 6 versiones idénticas, para los cuales realizaron los estampados a mano.

En cuanto a los accesorios de Topsy, si por algo se caracterizan es por ser abundantes y reflejar el mundo en el que vive el personaje y el trabajo que desarrolla: doce pulseras compuestas por relojes, collares hechos con artículos de su tienda (bobinas, pinceles, lápices…), turbantes, baratijas y extravagantes joyas.

El traje de Jack y los faroleros

Para recrear el vestuario de los faroleros, Powell echó un vistazo al pasado para documentarse sobre el oficio. Y resulta que por aquel entonces trabajaban con su propia ropa, ya que no se tenía el concepto de ropa de trabajo que se tiene ahora. No obstante tuvo una “complicación” añadida, ya que el director Rob Marshall quería que cada farolero fuese individual, que llevase su propia ropa y que no hiciese una línea de coro similar a la que se vio  con los deshollinadores en la primera película.

Powell junto con su equipo se puso manos a la obra, y desarrollaron prototipos de 5 o 6 formas diferentes de chaquetas, pantalones, chalecos y sombreros. Para acabar confeccionando al final un total de 120 trajes. Y para darles mayor realismo, les añadieron arrugas y marcas de grasa de forma que se viese desgastado.

Todos los trajes siguen la línea de la paleta de colores grises diseñada por Powell, pero de una forma u otra añadió a cada uno un toque de color. Aunque si había que destacar el vestuario de un farolero por encima del de los demás, ese era el de Jack. Ya que en la atmosfera gris de la Gran Depresión, Jack es una de esas personas que tiene una luz especial y mágica en la mirada, y eso debía de quedar reflejado en su ropa. Para ello le confeccionaron un chaleco de lana rojo, con un pañuelo anudado al cuello sobre una camiseta azul a rayas. Y él le dio vida.

Jane Banks, una mujer empoderada

No podía faltar una mujer revolucionaria, adelantada a su tiempo en la secuela de Mary Poppins. Jane Banks coge el testigo de su madre (guiño cinematográfico), que era sufragista y luchaba por el voto de la mujer, pero Jane es sindicalista y su lucha son los derechos de los trabajadores. Para representar esta actitud en la ropa del personaje, se optó porque llevase pantalones.

Y es que en los años 30, el pantalón para la mujer no era una prenda usual, solían llevarlos en situaciones o momentos totalmente informales, en casa o en vacaciones. Pero sin duda no era su outfit diario, aunque las mujeres jóvenes los lucían como desafío a los cánones conservadores del momento.

Sin duda alguna tenemos ante nuestros ojos un vestuario de ensueño, por lo que no era de extrañar que Sandy Powell fuese nominada por este trabajo al Óscar al Mejor Diseño de Vestuario. Espero que este post os sea útil y hayáis disfrutado al leerlo como yo al escribirlo.

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