The Haunting of Hill House, guía práctica sobre la serie de Mike Flanagan

El género de terror digamos que me ha cautivado desde pequeña, y con el paso del tiempo – sobre todo en los últimos años que está tan mal la cosa – se volvía para mí más complicado encontrar una película o serie que estuviese a la altura de mis expectativas. Y en una de esas ocasiones en las que navegas por otras webs de cine, para estar informado y demás, vi el tráiler de Netflix sobre The Haunting of Hill House. Y me dije “madre mía ¿qué es está maravilla?”. Una casa maldita, el factor niños que funciona muy bien, y cada miembro de la familia que sufre los estragos de Hil House tiene una historia que contar.

Si ya antes de verla me pareció fantástica, con forme devoraba cada capítulo iba quedando más hechizada por ella. Pensaba “tienen tiempo para contarlo todo, es como una versión extendida de Rose Red (2002 dirigida por Craig R. Baxley) y La Maldición (1999 de Jan de Bont)”. Y fijaos en como son las cosas que esta última película es la adaptación cinematográfica de The Haunting of Hill House, la novela de 1959 escrita por Shirley Jackson.

The Haunting of Hill House, Serie vs Libro

La historia original, que no la de la serie escrita y dirigida por Mike Flanagan, trata sobre cuatro personajes principales: el investigador de lo sobre natural John Montague, la joven Eleanor Vance, la artista Theodora y el heredero de la mansión Luke Sanderson. Los cuatro se recluyen  durante una temporada en la Mansión de Hill House, el fin es realizar una investigación científica en la que Montague documentará cualquier fenómeno paranormal que suceda en aquella casa.

Sin embargo en la adaptación televisiva con el sello Netflix, aunque respetan algunos de los personajes originales, nos presenta una historia completamente distinta. Los protagonistas son una familia de cinco hermanos que, junto a sus padres, durante su infancia pasaron una temporada en Hill House: el matrimonio Olivia y Hug Crain, y los pequeños Steven, Shirley, Luke, Theodora y Eleanor Crain. Pero debido al suicido de su madre, tuvieron que abandonar la mansión de urgencia. Tras aquel incidente la familia se distanció hasta que, veinte años después, debido a un extraño y trágico suceso, volverán a reunirse para enfrentar a los fantasmas del pasado que les atormentan.

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Ya veis que la trama de la serie dista más que bastante de la original, pese a ello supera con creces a las adaptaciones que se habían hecho hasta la fecha. Porque indaga hasta el último confín en las entrañas de los personajes, en las conexiones que mantienen entre ellos. Y aunque en esta primera temporada han dejado todo muy bien atado, nos queda mucho por conocer sobre The Haunting of Hill House. Surgen preguntas sobre cómo se originó la maldición, cómo murieron los primeros habitantes de la casa, etc y, pese a que algunos ya se hayan leído el libro, de explicar o dar respuesta a estas preguntas en una segunda temporada, seguro que dista mucho de la historia original.

Inspirando temor en el espectador

Pese a contar una buena historia, como es el caso, hay que cuidar mucho la estética, la luz y las sombras en cada escena, la composición de las mismas, etc. Todos y cada uno de los elementos cumplen una función importante. De hecho, lo que más resalta es el contraste de sombras y colores entre Hill House y el resto de las localizaciones y escenarios. La mansión es un lugar tétrico, frio, tenebroso, o al menos así es como debe verlo el espectador. Pero cuando los protagonistas están en su interior, pese a que no es un lugar “amigable” y nos mantiene en tensión, parece que hasta nosotros podríamos ser capaces de andar en su interior.

En cuanto al resto de las localizaciones: la casa de Shirley, el apartamento de Steve, etc, deberían mantener al espectador en un estado de, digamos, más tranquilidad, pero no es así. Sencillamente porque se encuentren donde se encuentren los protagonistas, la maldición de Hill House los persigue. Es por ello que estos lugares en los que “viven” inspiran soledad, en el sentido de que nadie puede ayudarles, los colores están apagados como si no tuvieran esperanza… Al fin y al cabo todos y cada uno de los protagonistas están pasando por un mal momento, cosa que tiene que quedar reflejada. Es por ello que predominan los tonos oscuros, azules, más sombras que luces, etc.

Adentrándonos en la Mansión Hill House

Y cuanto más indaga e investiga una los cimientos de esta serie, más cuestiones paranormales encuentra. Cierto, he sonado un poco a Iker Jimenez, pero está no es la nave del misterio. En primer lugar, resulta que la escritora de la novela original, Shirley Jackson para crear Hill House se inspiró en la casa Winchester de California y el castillo Neuschwanstein en Alemania.

Entonces llegó Flanagan y encontró la casa Bisham Manor en LaGrange (Georgia), la cual le pareció perfecta para que fuese la mansión Hill House. Los dueños, Neil y Trish Liechty le permitieron rodar los espacios del exterior de la casa, pero no poner un pie en su interior. Ya que además creen que en ella habitan entre cuatro y cinco fantasmas, debido a las “cosas extrañas” que les sucedieron cuando vivían en ella. Ahora es cuando viene lo mejor, toda esta actividad paranormal sucede en torno a una habitación, que es la única que permanece intacta desde su construcción entre 1997 y 2002.

Los hermanos Crain y las etapas del duelo

No obstante, dejando atrás Hill House para retomar a los protagonistas, resulta maravilloso que la personalidad de cada uno de los hermanos Crain, represente las etapas del duelo: la negación, la ira, la negociación, la depresión y la aceptación. El hermano mayor, Steve, es la negación, ya que en todo momento rechaza la idea de que Hill House sea un lugar maldito, culpando de la muerte de su madre a su padre. Shirley es la rabia, casi siempre está enfadada por todo aquello que envuelve tanto a la mansión como a su familia. Theo sería la tercera etapa, la negociación, ya que en todo momento busca una respuesta o solución racional a todo lo que les sucede. Por su parte Luke, representa la depresión, y Nell la aceptación, tanto de lo que les sucedió en Hill House como de su propio destino. Para dar un giro más de tuerca, los hermanos han nacido en el mismo orden en el que se pasan estas etapas del duelo. Un detalle muy bien pulido Mike Flanagan.

Seguro que la cara de los protagonistas os resulta más que familiar, de hecho algunos de ellos han participado en producciones muy taquilleras. A Michiel Huisman (Steven Crain) lo vimos en El secreto de Adaline, pero seguro que la mayoría lo conocéis por su papel de Daario Naharis en Juego de Tronos. La carrera cinematográfica de Carla Gugino (La dulce Olivia Crain), es bastante más amplia: San Andrés, Sucker Punch, Sin City… en cuento Timothy Hutton (Hugh Crain), también tiene una larga carrera cinematográfica a sus espaldas: Gente Corriente, Beautiful Girls, La hija del General, etc. Lo más curioso es que el encargado de dar vida a la versión joven de Huhg Crain es Henry Thomas, a quien todos conocimos por su papel de Elliot en ET el Extraterrestre.

Elizabeth Reaser (Shirley Crain) seguro que os sonaba al principio, pero muchos no sabríais quizás dónde ubicarla. Sí, la visteis en la saga Crepúsculo en el papel de Esme Cullen. Kate Siegel (Theodora) había hecho alguna que otra aparición en unas cuantas series como Numb3rs o Castle, pero su papel más famoso es el de Madison Young en la película de terror Hush que co-escribió junto a su marido, Mike Flanagan. Todo se queda en casa. En cuanto a los más “pequeños” del reparto, a Oliver Jackson-Cohen (Luke Crain) le vimos en Faster en la que daba vida al malo de la película, también en What’s Your Number? o la nueva serie de Dracula de 2013. En cuanto a Victoria Pedretti (Nell), su carrera acaba de empezar a despegar.

Curiosidades del rodaje de The Haunting of Hill House

1. Planos Secuencia

El capítulo 6: dos tormentas, cuenta nada más y nada menos que con cinco planos secuencia, el más largo de ellos con una duración de 18 minutos de metraje. Ahora ya sabes porque todo el mundo estaba hablando maravillas sobre él, y desde luego no es para menos.

2. Problemas para dormir

Los actores protagonistas que daban vida a los hermanos Crain adultos, han confirmado que durante el rodaje tuvieron bastantes dificultades para dormir. Incluso llegaron a creer que vieron fantasmas.

3. Rostros humanos

Es un detalle que podemos pasar por alto o no fijarnos, pero en los diseños de los pomos de las puertas, las lámparas o los dibujos del papel pintado, podemos ver rostros humanos.

4. El regreso de Russ Tamblyn

El psicólogo de Nell es interpretado por el actor Russ Tamblyn, quien en 1963 fue Luke Crain en la adaptación de Robert Wise.

5. El espejo de Oculus

El espejo que encontramos en la Mansión, en el cual se refleja Nell cuando regresa allí por la noche, es el mismo de la película Oculus, la cual también fue dirigida por Mike Flanagan.

6. Elizabeth Reaser y Lulu Wilson

No es la primera vez que las actrices coinciden en un rodaje, si en The Haunting of Hill House Lulu interpreta a la versión joven de Elizabeth debido a su gran parecido, en la película de Ouija el Origen del mal. En ella hacían el rol de madre e hija y también fue dirigida por Flanagan.

7. Fantasmas escondidos

Además de los fantasmas que el espectador podía ver a simple vista, en muchas escenas aparecen espíritus ocultos que puedes ver si prestas un poco de atención.

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