Fotografía del largometraje La Sociedad de la Nieve en la que aparece el personaje de Numa Turcatti
Peliculeros

La Sociedad de la Nieve, los interesantes datos de la película de J. A. Bayona que querrás conocer

El 13 de octubre de 1972, el vuelo 571 de la Fuerza Aérea Uruguaya se estrelló en el conocido como el Valle de las Lágrimas en los Andes, a más de 3.500 m sobre el nivel del mar. De los 45 pasajeros que transportaba la aeronave, 19 eran componentes del equipo de rugby Old Christians Club, 5 eran tripulantes y el resto eran amigos y familiares de los jugadores. Tras 72 largos e interminables días de supervivencia en condiciones extremas, tan sólo lograron sobrevivir 16 personas.

Medio siglo después de este estremecedor suceso, el cineasta J. A. Bayona ha adaptado y retratado de forma fiel, cruda y realista la obra homónima de Pablo Vierci, La Sociedad de la Nieve. El escritor, periodista y guionista uruguayo, que fue compañero de colegio y amigo de muchos de los miembros del equipo de rugby, recogió en su libro los relatos de los 16 supervivientes del accidente. Faltaban capas de la historia por contar.

“Había que darles voz a las 29 personas que no sobrevivieron, porque sin ellos no habría habido supervivientes. Todos tenían que tener voz, todos tenían que tener nombre”. Tal y como declaró Pablo Vierce en la entrevista que concedió a Clarin.

Una complicada adaptación

Fotograma de una de las escenas de La Sociedad de la Nieve, de J. A. Bayona
Foto: Netflix

El libro de Vierce llegó a J.A. Bayona cuando el director catalán se estaba documentando para filmar Lo Imposible. Hasta entonces para Bayona aquel suceso se reducía al accidente de aviación y al canibalismo. Pero La Sociedad de la Nieve es mucho más, es una historia humana, de supervivencia, inspiradora y también optimista. Tras finalizar Lo Imposible, Bayona compró los derechos de la obra de Vierce para filmar una película que verdaderamente hiciese justicia a lo que pasó.

Lo que no sabía el de Barcelona era lo difícil que iba a ser sacar adelante el proyecto, ya que en Hollywood es realmente complicado que un estudio cinematográfico quiera financiar una película de habla hispana. Por lo que el proyecto tuvo que permanecer en stand by cerca de 10 años, hasta que Netflix apostó por este largometraje de 70 millones de euros ¿Lo mejor de todo? La libertad creativa que la plataforma de streaming le dio a Bayona.

El cineasta J. A. Bayona en los restos del fuselaje del avión de La Sociedad de la Nieve
Foto: Netflix

Si por algo se caracterizan los trabajos del cineasta catalán es por la titánica labor de documentación llevada a cabo. En el caso de La sociedad de la Nieve, Bayona quería conocer y comprender de primera mano la cultura uruguaya de la década de los 70, así como el marco social en el que sucedió la tragedia.

Era fundamental para él saber quiénes eran cada uno de los protagonistas, tanto supervivientes como fallecidos. Por lo que filmó cerca de 100 horas de entrevistas con los supervivientes, familiares de los fallecidos y amigos. Y una vez tubo luz verde por parte de Netflix para comenzar a filmar, Bayona se aventuró a pasar un par de noches en el Valle de las Lágrimas, justo en el mismo lugar y en la misma época del año en la que estuvieron los supervivientes.

La primera noche que el catalán pasó en la montaña la recuerda como una de las peores noches de su vida. Pero sin duda esta experiencia le ayudó a hacerse una idea de cómo fue el ambiente y las circunstancias a las que tuvieron que enfrentarse los jóvenes veinteañeros.

La voz de Numa Turcatti

Enzo Vogrincic, el actor que interpreta a Numa Turcatti en la película La Sociedad de la Nieve de J.A. Bayona
Foto: Netflix

De todos los puntos de vista que pudo elegir Bayona para narrar La Sociedad de la Nieve, escogió el de Numa Turcatti, el último de los pasajeros del vuelo 571 que falleció en la montaña. Y es que fue precisamente su muerte la que hizo reaccionar al grupo, dando lugar a la travesía de 10 días de Nando Parrado y Gustavo Zerbino gracias a la que finalmente todos fueron rescatados. Por lo que Turcatti jugó un rol fundamental para la supervivencia de sus compañeros.

Durante la ‘estancia’ en la montaña de los jóvenes, se produjo una avalancha que dejó sepultado el fuselaje del avión. Tras 3 días y 3 noches Turcatti, que era claustrofóbico, excavó la nieve en busca de una salida, una acción que permitió a los supervivientes de la avalancha salir al exterior y salvarse de una muerte segura. Pero al excavar se cortó en el pie con uno de los cristales, y ante la incapacidad de no poder curarse, el frio y la casi nula alimentación, esa herida fue la que acabó con él.

Fotos auténticas del verdadero Numa Turcatti que aparecen al final de la película de La Sociedad de la Nieve
Foto: Netflix

Numa Turcatti murió a la edad de 25 años y con apenas 25 kilos de peso. Pero antes de morir dejó escrita una nota para sus compañeros: “No hay amor más grande que el que dio la vida por sus amigos”. Fue entonces, tras su muerte y la lectura de la nota, que el grupo tomó la decisión que salvó sus vidas.

Pero para usar su voz como narrador y protagonista de la película, Bayona tuvo que pedirles permiso a sus familiares. La hermana de Numa, Isabel, dio su consentimiento ya que creía que su hermano se merecía un homenaje, aunque conociéndole como le conocía ella creía que él habría dicho que no, porque era una persona muy humilde.

La elección del reparto

Imágenes del rodaje de La Sociedad de la Nieve en la que vemos a los actores dentro de los restos del fuselaje del avión antes de que comiencen a rodar
Foto: Fotogramas

Ante una historia como esta, era vital que los actores fuesen unos completos desconocidos. Ya no sólo para evitar que un actor tuviese más protagonismo que el resto del elenco, sino para darle aún más realismo a la trama. El proceso de selección se llevó a cabo a lo largo de 6 meses, un tiempo en el que audicionaron unas 2.000 personas. Finalmente el reparto quedó formado por actores uruguayos y argentinos poco conocidos, siendo para muchos de ellos esta producción su debut cinematográfico.

Durante el proceso de selección del elenco, los actores ya se fueron haciendo amigos, creando un vínculo increíble entre ellos, tal y como reveló el propio J.A. Bayona en una entrevista concedida a Fotogramas. Al rodarse la película en orden cronológico, cuando se filmaba la muerte de uno de ellos esto suponía que ese actor ya no iba a estar más en el set. Por lo que el sentimiento de pérdida real estaba ahí, realmente se estaban despidiendo de un compañero.

Para que los actores pudiesen reflejar todo aquello por lo que pasaron los verdaderos supervivientes, debían empatizar con ellos. Era fundamental para el director y para la película por lo que, como parte de la preparación de sus personajes, todos los actores conocieron tanto a los supervivientes como a las familias de los fallecidos. De esta forma iban a poder conocer cómo era la persona real a la que tenían que dar vida, cómo fue su experiencia o su trágico fallecimiento.

Unos cameos muy especiales

Una estricta dieta

La Sociedad de la Nieve refleja los 72 días que los supervivientes permanecieron en la montaña, días en los que si algo escaseó desde el principio fue el alimento. Durante los 10 primeros días agotaron todos los recursos posibles, incluso llegaron a comer pasta de dientes y a elaborar té con el tabaco de los cigarrillos. Pero el décimo día tomaron la decisión de alimentarse de los cuerpos de sus compañeros fallecidos, ya que sino no iban a sobrevivir.

Sin apenas alimento y con temperaturas tan bajas, el deterioro y la pérdida de peso de los supervivientes fue brutal. En la película debía mostrarse este mismo deterioro, por lo que los actores se sometieron a una estricta dieta con la que llegaron a perder hasta 20 kilos de media. Controlados por un equipo de nutricionistas, los actores se alimentaban de frutas y una lata de atún al día y se sometían a controles y exámenes semanales para comprobar que todo estuviese bien.

La orina de color negro

Foto: Netflix

La falta de comida junto con las condiciones extremas que debían enfrentar, deterioró la salud de los supervivientes hasta el punto de miccionar orina negra. Son varias las posibles causas que de lugar a que la orina sea de este color: la primera sería la deshidratación severa. Al no ingerir suficiente agua, el organismo no puede diluir componentes como el ácido úrico, la creatinina o la urea. La única agua que podían consumir era la nieve, tan fría que comerla molestaba en las encías y derretirla llevaba mucho tiempo.

Otra posible causa sería la rabdomiólisis, que viene a ser la descomposición de los músculos debido a traumatismos, frio extremo o su uso excesivo, lo que causa la liberación del contenido de las células musculares en la sangre tiñendo así la orina de ese oscuro color.

La última de las causas que pueden dar lugar a la orina negra es la inanición. El cuerpo para obtener energía consume sus propias reservas de ácidos grasos almacenados en los músculos y el hígado, lo que da lugar a que aparezcan cuerpos cetónicos en la orina y por tanto que esta se oscurezca.

Falta comida, sobran cigarrillos

Fotograma de La Sociedad de la Nieve en la que vemos una maleta llena de cartones de tabaco
Foto: Netflix

Lo que no faltaba en los restos del fuselaje del avión eran cigarrillos, un detalle que probablemente haya podido llamar la atención de más de uno. Según ha explicado el propio Bayona en su cuenta de twitter, a principio de los 70 Chile estaba experimentando una gran escasez de cigarrillos. Javier Methol (superviviente) y Francisco ‘Pancho’ Abal (fallecido) eran accionistas en la tabacalera Abal Hnos., por lo que cargaron el avión de cartones de tabaco para compartirlas con todos una vez estuvieran en Chile. Y al igual que pasó con la comida, también racionaron los cigarrillos, aunque había muchos más en comparación.

El cambio de asiento de Nando

El cambio de asiento en el avión de Nando Parrado pudo ser determinante para la supervivencia del grupo de la sociedad de la nieve
Foto: Netflix

Volvemos a poner el foco en la recreación del accidente del avión en la película, ya que hay un pequeño detalle que se omite y que pudo ser de crucial para el rescate del grupo. Cuando Nando Parrado sube al avión, su asiento estaba al lado de la ventanilla, pero antes de que se produzcan las turbulencias Francisco Abal le pide un cambio de asiento. Nando acepta y se coloca en el asiento que da al pasillo, tal y como podemos ver en la cinta.

Este cambio de asiento determinó quien vivía y quien moría. Francisco Abal sufrió una hemorragia cerebral al quedar su cabeza atrapada entre los asientos, falleció durante la primera noche. Por su parte, Nando se fracturó la base del cráneo pero, al colocarlo sus compañeros en el exterior, el frio extremo redujo la inflamación del traumatismo craneoencefálico. Finalmente la figura de Nando Parrado fue decisiva para que se produjese el rescate del grupo de supervivientes, si el no hubiese sobrevivido al accidente no sabemos que habría ocurrido.

El signo del mapache

El signo del mapache en Nando Parrado, un síntoma que aparece tras una ruptura de la base del craneo
Foto: Netflix

Cuando Nando se despierta tras pasar 3 días en coma debido al traumatismo craneoencefálico que ha sufrido como consecuencia del accidente, la piel alrededor de sus ojos se torna oscurecida y amoratada. Este fenómeno se conoce como esquimosis periorbitaria o el ‘signo del mapache’, y se trata de un indicador de fractura en la base del cráneo.

Se produce al haber una hemorragia bilateral que ocurre por el desgarro de las meninges debido a la fractura. La sangre se filtra al tejido blando dando lugar a la formación de los hematomas alrededor de los ojos tal y como vemos en la película. Si se acumula en esta zona principalmente es porque aquí la piel es muy suave y holgada. Eso sí, aclarar que los ojos no se dañan en ningún momento.

Cómo se produjo el accidente

La recreación del accidente del vuelo 571 de la Fuerza Aérea Uruguaya en La Sociedad de la Nieve
Foto: Netflix

Lo que no se recrea tan fielmente en la película es el accidente del avión. El vuelo 571 de la Fuerza Aérea Uruguaya despegó del aeropuerto de Montevideo el 12 de octubre de 1972 pero, debido a las malas condiciones meteorológicas, el avión aterrizó en el aeropuerto de Mendoza, Argentina, para continuar el trayecto al día siguiente, el 13 de octubre.

El tiempo no había mejorado lo suficiente, por lo que la visibilidad era complicada para los pilotos y dificultaba enormemente el vuelo. Llegar hasta Santiago de Chile suponía realizar un ascenso y un descenso rápidos con los que superar la altura de la cordillera. Pero dada la mala visibilidad esta maniobra no se realizó como debía, dando lugar al impacto del avión contra una de las cumbres de la cordillera.

Tras el primer impacto, porque hubo varios, se rompió el ala derecha del avión, tras el segundo golpe contra la montaña se rompió el ala izquierda. En uno de estos impactos se partió el cuerpo de la aeronave en dos, saliendo la cola despedida a cientos de metros. Y llegó a haber un tercer choque antes de que el resto del fuselaje del avión quedase finalmente inmóvil en el Valle de las Lágrimas.

El rescate de los supervivientes

Fotograma de La Sociedad de la Nieve en la que vemos la llegada de los helicópteros de rescate llegando a los restos del fuselaje del avión en el que se encuentran los supervivientes
Foto: Netflix

Otro punto de la historia que tampoco se ha recreado tal y cómo sucedió fue el rescate de los supervivientes. En el largometraje Bayona muestra como dos helicópteros llegan hasta el Valle de las Lágrimas y se llevan a todos los supervivientes, pero esto no sucedió así.

Lo cierto es que no había espacio suficiente en los helicópteros para rescatarlos a todos a la vez, por lo que la mitad de los supervivientes tuvieron que pasar una noche más en la montaña. Pero no la pasaron solos, ya que 3 de los miembros del equipo de rescate se quedaron allí. Dos de ellos montaron una tienda de campaña en el exterior, el otro pasó la noche dentro de los restos del fuselaje del avión con el resto de supervivientes.

Los zapatos rojos de Nando

Una de las muchas anécdotas y curiosidades que rodean a los supervivientes de e los Andes, es la historia del zapato rojo de Nando, la cual no quedó reflejada en la película. Durante la escala en Mendoza, que tampoco aparece, la madre de Nando Parrado compró unos zapatitos rojos de niño para su nieto.

Antes de partir Nando junto a Roberto Canessa en su última expedición, se llevó uno de estos zapatos con él y el otro se lo dio a Carlitos Paez, como una promesa de que volvería a por el otro zapato para regalarle el par entero a su sobrino.

Pedazos de realidad

Lo que sí es totalmente fiel a la realidad hasta el extremo en el rescate de los supervivientes, es la grabación que se realiza desde el helicóptero cuando son encontrados. Y es que Bayona incluyó la grabación real que se llevó a cabo en aquel mismo momento, con lo que dotó de un mayor realismo a la película.

Aunque el mayor esfuerzo por parte del director y del equipo de rodaje fue replicar las fotografías que los supervivientes se tomaron allí. La exactitud a la hora de recrear la escena es digna de ser admirada.

La Sociedad de la Nieve

Pese a todo lo que vivieron en aquella montaña, las condiciones extremas que tuvieron que soportar y la falta de comida, los jóvenes uruguayos allí crearon una nueva sociedad. En lugar de que cundiera el pánico y acabaran los unos con los otros para sobrevivir, se organizaron para continuar todos juntos con unas nuevas normas, ideas y costumbres. Crearon una Sociedad en la Nieve. Fue por esta razón por la que el escritor Pablo Vierci decidió titular su libro así.

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