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Griselda ¿Qué es verdad y que es ficción en el biopic de Netflix?

La madrina, la patrona o la Viuda Negra, son algunos de los apodos con los que se conoció a una de las narcotraficantes más prolíficas y letales del Cartel de Medellín, Griselda Blanco. En su Colombia natal, así como en Miami, si por algo se la conoció fue precisamente por el imperio de la cocaína que creó durante los 80, aunque quizás a nivel global su historia nunca antes había trascendido tanto como ahora.

La miniserie de Netflix sobre Griselda, a la que da vida Sofia Vergara como su primer papel dramático, vuelve a poner a la narcotraficante en el centro de la ecuación. Y digo vuelve porque este no es el primer biopic que se realiza sobre ella, véase Griselda: la reina de la cocaína (2017) y La Viuda Negra (2014-2016).

Pero llevar a la pequeña pantalla la vida de Griselda Blanco, y hacer más atractiva a la persona o personaje de cara al público, supone incorporar al relato real determinadas dosis de ficción. Lo que nos hace preguntarnos cuánto hay de verdad y cuánto hay de ficción en esta miniserie de apenas 6 episodios.

Los inicios de Griselda Blanco

La verdadera Griselda Blanco
Foto: National Geographic

La historia de origen que le dan a Griselda Blanco los creadores de la serie, dista mucho de la vida real de la narcotraficante. Según la ficción, la Madrina se inició en la prostitución para ‘salir de la pobreza’, ya que no vio otra opción. Y fue en el prostíbulo en el que ejercía esta antigua profesión donde conoció al que fue su segundo marido, Alberto Bravo.

Este se dedicaba al tráfico de cocaína junto a su hermano, Fernando Bravo, por lo que manejaban bastante dinero. Parece ser que Alberto se ‘encaprichó’ de Griselda por lo que la sacó de la prostitución, se casó con ella y la introdujo en el narcotráfico.

Pero lo cierto es que Griselda Blanco jamás ejerció la prostitución, o al menos así lo recogen diversas fuentes. Sin embargo es verdad que se crió en la pobreza y la marginalidad de Medellín, pero sus inicios en la criminalidad fueron en su infancia, de hecho a la edad de 11 años ya lideraba una pandilla de carteristas. A los 14 conoció al que fue su primera marido y padre de sus hijos, Carlos Trujillo, y fue él quien la introdujo en la marihuana.

Y para cuando conoció a su segundo marido, Alberto Bravo, ella ya era una eminencia dentro del narcotráfico y ya había amasado una buena fortuna gracias a sus negocios en Nueva York.

La humanización de La Madrina

Sofia Vergara como Griselda Blanco en la serie de Netflix Griselda
Foto: Netflix

Si por algo destaca la Griselda Blanco de Sofía Vergara es por lo afligida y afectada que la vemos cada vez que ordena matar, ya sea a un enemigo, a un testigo o a cualquier objetivo. El mundo de hombres en el que está intentando hacerse un nombre la va volviendo cada vez más violenta y sanguinaria, ya que parece ser que no le dejan otra opción.

Pero esta evolución personal que se nos narra comenzó mucho tiempo atrás, y si por algo se caracterizó la verdadera Griselda fue precisamente por ser una mujer sin escrúpulos y sanguinaria ya desde la niñez. Y es que a la edad de 12 años cometió su primer asesinato, cuando el rapto de un niño por el que ella y su pandilla pidieron un rescate salió mal. No tenía piedad.

Mostrar esta cara real del personaje parece ser que no fue una opción para los creadores de la serie. Ya que esto no habría facilitado al espectador que pudiese empatizar con ella ni con las decisiones y actos que comete.

Era una Viuda Negra

La verdadera Griselda Blanco
Foto: infobae

Otro de los nombres por los que se conocía a Griselda Blanco era el de Viuda Negra, ya que asesinó a dos de sus tres maridos, pero no se refieren a ella de esta forma en ningún momento de la serie. Cuando conocemos a Griselda es precisamente tras matar a su segundo marido, Alberto Bravo, pero es que además la trama obvia al que fue su primer marido, Carlos Trujillo.

Conocido como Pestañitas, Trujillo se dedicaba a la falsificación de documentos, la trata de personas y a la marihuana. Con él fue con quien Griselda comenzó en el mundo del tráfico de drogas y con quien tuvo a sus tres primeros hijos: Dixón, Uber y Ozzy (Osvaldo). Emigraron a Nueva York para expandir su negocio de marihuana, que no les fue nada mal y con el que amasaron bastante dinero. Fue durante este período, antes de que se iniciara en la coca, cuando Trujillo murió de cirrosis, aunque hay quienes apuntan a que fue Griselda quien lo mató.

Griselda Blanco junto a sus 3 hijos mayores y su segundo marido, Alberto Bravo
Foto: MSN

Poco después de enviudar y tras regresar a Colombia, dónde se inició en el tráfico de la cocaína, se casó con su segundo marido, Alberto Bravo. En aquellos años, a comienzos de los 70, trabajó como mula de su marido para pasar la droga por los controles migratorios y aeropuertos, ya que las mujeres pasaban desapercibidas y no había control de rayos X.

Tal era su inteligencia y visión de negocio que creó una fábrica de lencería femenina, gracias a la cual podían transportar la droga camuflada. Algo que aparece brevemente en la serie pero en lo que apenas se entra en detalle. Y aunque en la ficción Griselda acaba con Alberto tras ser obligada por este a acostarse con su hermano, para que así le perdone la deuda que tiene, lo cierto es que en la realidad acabó con él por desavenencias en los negocios.

El verdadero Darío Sepúlveda, marido de Griselda Blanco
Foto: ThiswasTV

Y llegó su tercer marido, Darío Sepúlveda, y padre de su hijo menor Michael Corleone. En la ficción Griselda acaba desarrollando un interés amoroso por Darío tras salvarle la vida a ella y a sus hijos de su cuñado, Fernando Bravo. Pero en verdad Darío era un sicario que trabajaba para ella. Se caso con él estando todavía en Colombia y, por tanto, ya estaban juntos cuando se trasladó a Miami para hacerse con el negocio de la droga del lugar.

Cuando las ansias de matar de Griselda fueron excesivas para Darío, este la abandonó y se llevó con él al pequeño Michael Corleone. Razón por la que La madrina lo mandó matar, pero este es un tema en el que entraremos en detalle un poco más adelante.

Su guerra con los Ochoa

los verdaderos hermanos Ochoa enemigos de Griselda Blanco
Foto: El Español

Una vez Griselda y su familia se asentaron en Miami, se topó con unos enemigos que puede que no esperase, los hermanos Ochoa (Jorge, Juan y Fabio). En la ficción Griselda se las va ingeniando para conseguir “colaborar” con ellos, y no era de extrañar. Pero parece ser que esto no es del todo como lo narran en la serie.

Contrastar la información sobre este asunto no es fácil, pero lo que sí apuntan diversas fuentes es a que Griselda Blanco con la que colaboraba era con Martha Ochoa, que en realidad era hermana de los Ochoa y no su prima tal cómo lo indican en la serie. Martha, que gozaba de la protección de sus hermanos, dirigió desde Miami una operación internacional de tráfico de drogas y lavado de dinero.

Martha Ochoa y Griselda Blanco en la serie de Netflix de Griselda
Foto: Netflix

Y fue ella pues quien, tras escuchar de otros narcos el éxito de Griselda Blanco, colaboró con La madrina para mover decenas de cargamento en avionetas privadas a través de mulas contratadas y financiadas por ella misma. Después esta le pasaba la cuenta de cobro a Griselda Blanco pero ¿en qué momento terminó esta sociedad?

Tras la detención de Griselda y su puesta en prisión, su deuda con Martha Ochoa ascendió hasta el 1.5 millones de dólares, por lo que está la presionaba para pagar. Para quitarse este problema de encima, Griselda Blanco ordenó su muerte desde prisión, por lo que Martha Ochoa fue asesinada por ella y no murió por una sobredosis de forma accidental.

La muerte de Darío Sepúlveda

La muerte de Darío Sepúlveda en la serie de Griselda de Netflix
Foto: Netflix

Efectivamente, tal y cómo se relata en la miniserie, fue Griselda Blanco quien ordenó matar a Darío Sepúlveda por haberle quitado a su hijo Michael Corleone. Pero en la realidad su asesinato no sucedió como en la ficción.

Griselda pagó a varios policías de Colombia para que dieran con él y lo matasen. Por lo que, en una de las salidas en coche que hacían padre e hijo, varios policías interceptaron y pararon el vehículo. Sacaron a Sepúlveda del coche y le dispararon en numerosas ocasiones delante del pequeño Michael Corleone, un suceso que el propio Corleone narró en el programa Narco Wars de National Geographic.

El pequeño le fue entregado a Griselda Blanco en Irvine, California, donde ya se ocultaba tras haber dejado Miami. Y fue este “encuentro” una de las pistas gracias a las cuales los agentes de la DEA finalmente pudieron detenerla.

Su detención en California

La detención de Griselda Blanco
Foto: Netflix

Aunque en la ficción es Griselda Blanco quien se entrega a las autoridades para evitar su muerte y las de sus hijos, no fue así como sucedió en la vida real. Los agentes de la DEA sabían que residía en California junto a sus 3 hijos mayores, gracias a la entrega de su cuarto hijo que tuvo lugar en Irvine.

Al desconocer la localización exacta de la localidad en la que se ocultaba, para encontrarlos siguieron la pista de los coches de lujo que conducían sus hijos. Cuando la detuvieron se encontraba en su habitación, dentro de la casa en la que residían, leyendo una biblia. No opuso resistencia.

El papel de June Hawkins

La verdadera June Hawkins y la ficticia
Foto: IMDb

Sí os lo estabais preguntando a estas alturas del artículo, June Hawkins si que existió y era agente de la DEA. No fue ella quien la detuvo personalmente, ya que lo hico el agente Robert Palombo, pero sí que participó en toda la investigación y su captura. Lo que la serie representa muy bien de Hawkins es la discriminación que sufrió por parte de sus compañeros hombres, no podemos olvidar que cuando ella comenzó a trabajar en el cuerpo de policía era allá por 1975.

En la serie June Hawkins es interpretada por Juliana Aidén Martinez, y lo cierto es que guardan un gran parecido entre ella.

Fue juzgada por asesinato

Foto: Netflix

En la ficción se hace un especial énfasis en la frustración de los detectives de la DEA, porque sólo pueden acusar a Griselda Blanco de narcotráfico y no por todos los homicidios de los que fue artífice o responsable. Pero esto no fue realmente así, bien es cierto que estaba implicada en más de 100 homicidios sólo en Miami, pero únicamente pudieron imputarla por 3 homicidios (2 de ellos no aparecen en la serie): los narcotraficantes Alfredo y Grizel Lorenzo, y el niño de 3 años Jonny Castro, hijo de Chucho Castro.

Y aunque originalmente se barajó para ella la cadena perpetua o la pena de muerte, fue el escándalo en el que se vio envuelto Rivi, principal testigo del caso contra Griselda, que su condena se fijó en 19 años de prisión. Y fue durante este tiempo en prisión en el que mandó matar a Martha Ochoa.

Chucho Castro y su hijo

Jonny el hijo de Chucho que fue asesinado por Griselda en la serie de Netflix
Foto: IMDb

Uno de los principales sicarios de Griselda Blanco que nos presentan en la ficción de Netflix es Chucho Castro, pero estos no se conocieron de forma casual en una cafetería de Miami. Ellos ya se conocían desde que eran jóvenes y vivían en Medellín, pero lo que sí se ha recreado en la serie con suma precisión es el homicidio del hijo de Chucho.

Ella fue la responsable de la muerte del pequeño Jonny, cuando mandó a Rivi terminar con Chucho Castro. Este disparó desde el interior de otro coche y, aunque consiguió escaparse del sicario, su hijo no salió con vida. Lo más cruel de todo esto es que, a diferencia de la afligida Griselda que vemos en la serie, la verdadera Madrina se alegró de la muerte del pequeño.

Rivi y el sexo telefónico

El sexo telefonico de Rivi en Griselda
Foto: Netflix

Tal y como os contaba un par de párrafos más arriba, Jorge Ayala-Rivera «Rivi» fue el principal testigo del caso contra Griselda Blanco. Pero el sicario de La Madrina no fue detenido por el “secuestro del hijo pequeño” de la narcotraficante, sino por el atraco a un banco. Aunque este “atraco” se muestra de forma muy diferente en la ficción.

Fue él quien testificó contra la narcotraficante cuando esta fue condenada en 1985, con el fin de evitar ser condenado a muerte por los homicidios cometidos. Pero, finalmente su credibilidad como testigo quedó invalidada tras verse envuelto en un escándalo con la fiscalía. Y es que el bueno de Rivi mantuvo sexo telefónico desde la prisión con dos secretarias de la oficina de la fiscalía.

Esto tuvo como resultado que se le condenase a cadena perpetua y que la condena de Griselda Blanco se redujese a 19 años. Algo que los productores de la serie vieron como un último acto de “amor y lealtad” de Rivi hacía su jefa.

Algunos investigadores creen firmemente que entre Rivi y Griselda existía cierta atracción pero, conociendo él los antecedentes de ella y su sobrenombre de Viuda Negra, jamás sobrepasó la línea de la profesionalidad.

Los hijos de Griselda

Los hijos de Griselda Blanco en la serie de Netflix
Foto: Netflix

La ficción de Netflix termina con un fatal desenlace para Griselda, cuando la agente June Hawkins le revela que sus tres hijos mayores: Uber, Dixon y Ozzy han muerto, quedando únicamente con vida el pequeño Michael Corleone. Y es que al igual que su progenitora, los tres siguieron con el negocio familiar de su madre.

A Dixón lo mataron poco después de obtener la libertad provisional, allá por 1992; Uber sufrió su mismo destino, supuestamente por un ajuste de cuentas y en cuanto a Ozzy, este también murió, pero no queda claro cómo fue su muerte. Algunos medios apuntan a que fue en un club nocturno a manos de sicarios, tal y como cuentan en la serie.

Sus muertes se produjeron durante los 19 años de condena que cumplía en prisión, por lo que el único hijo que la esperaba a su salida fue Michael Corleone.

El asesinato de Griselda Blanco

Griselda Blanco
Foto: El Universal

Tras quedar en libertad una vez cumplida su condena, La Madrina regresó a Medellín junto a la familia que le quedaba, dónde adoptó un perfil muy bajo que pasase desapercibido. Y es que, entre los muchos enemigos que se había creado, los hermanos Ochoa seguían buscando venganza por la muerte de su hermana Martha.

Finalmente, el 3 de septiembre de 2012 y a los 69 años de edad, un hombre montado en motocicleta la abatió de dos tiros en la cabeza cuando estaba comprando en una carnicería de Medellín. Curiosamente fue asesinada de la misma forma que ella instauró durante su época de narcotraficante.

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