Expediente Warren: obligado por el demonio, el caso real de Arne C. Johnson

Hace tan sólo un par de días se dio el lanzamiento del trailer de la tercera entrega de Expediente Warren, obligado por el demonio. Una nueva aportación a este popular universo cinematográfico de terror, que en esta ocasión aborda uno de los casos de posesión más polémicos en los que el matrimonio se vio involucrado. El título no esta escogido así al azar, ni mucho menos, porque prácticamente es similar al nombre que se le dio al crimen ejecutado por Arne C. Johnson, «El Diablo me hizo hacerlo«. Y que es obviamente sobre el que va a tratar la trama de la película. Es por ello que en los siguientes párrafos voy a abordar dicho caso, pero los hechos reales en los que se basa la cinta… y que cada uno saque sus propias conclusiones.

El diablo me hizo hacerlo

Arne Cheyenne Johnson, asistiendo al juicio

Una noche de febrero de 1981, en la ciudad de Brookfield (Connecticut), Arne Cheyenne Johnson (19 años) asestó cinco puñaladas mortales en el pecho a Alan Bono (40 años), quien falleció finalmente una hora después de la agresión. El homicida fue encontrado poco después por la policía a poco más de 3 kilómetros de la escena del crimen. La defensa de Arne Johnson, el abogado Martin Minella, para probar su inocencia afirmaba que cuando su cliente cometió el crimen se encontraba bajo posesión demoníaca, y tenía pruebas que lo corroboraban.

Este se convirtió en el primer caso judicial de Estados Unidos en el que la defensa alegaba la posesión demoniaca para defender la inocencia del acusado. Motivo por el cual este caso pasó a ser conocido como “El diablo me hizo hacerlo”, y causó tal revuelo mediático que en 1984 este caso fue llevado al cine – con Kevin Bacon como protagonista -. Un caso que también fue investigado por nuestro matrimonio de demonólogos favorito, Ed y Lorraine Warren, quienes estuvieron al pie del cañón desde mucho antes de que tuviera lugar este crimen.

La posesión de David Glatzel

¿Qué cómo es posible que esto fuese así? Vamos a contextualizar los hechos… Tras unos meses de relación, Arne C. Johnson se fue a vivir a casa de su novia Debbie Glatzel¸la cual a su vez vivía junto a su madre Judy y su hermano David, de 11 años, en una casa alquilada propiedad de Alan Bono. Poco después del traslado de Arne a la vivienda, David afirmaba sentir una especie de presencias extrañas. Aunque esto no era lo peor que le pasaba al muchacho, tenía pesadillas en las que un hombre de ojos negros con rasgos de animales, cuernos y cascos le decía que tuviese cuidado. A esto se le sumaban moraduras, rasguños, fuertes cambios de carácter y además se oían extraños ruidos provenientes del ático de la casa.

Al empeorar la situación de David, la familia Glatzel decidió contactar con Ed y Lorraine Warren, ya que sospechaban que el pequeño podía estar siendo víctima de una posesión demoníaca. También acudieron a la Iglesia en busca de ayuda, y parece ser que el hecho de que un sacerdote bendijera la casa fue para peor. Empeoró hasta el punto de que David comenzó a hablar con voces diferentes y a recitar pasajes de la Biblia. Así pues el matrimonio de demonólogos, junto a un grupo de sacerdotes, le realizaron tres exorcismos menores.

La noche de autos

Parece ser, según la propia Lorraine Warren, que cuando se produjeron estos exorcismos David maldecía, levitaba – algo muy normal y habitual en estos casos -, a veces dejaba de respirar y, lo más chocante de todo, es que llegó a predecir el asesinato que cometería Arne. Por otro lado Ed Warren afirmó que en el cuerpo del muchacho habitaban 43 entes demoníacos, él le pidió nombres y el niño le dio 43. En uno de estos exorcismo estuvo presente Arne, por lo que puede que fuese entonces cuando uno de los demonios entrase en su cuerpo.

Una vez los Warren ayudaron a David y dieron por cerrado su caso, fue Arne quien comenzó a experimentar los mismos síntomas. Una noche él y su novia fueron a cenar con su casero, Alan Bono y unos amigos de este. Cenaron, bebieron en exceso según se ha relatado y, todo iba bien hasta que Arne y Alan comenzaron a discutir sobre la prima de 9 años de Debbie, Mary Glatzel. Ahora, los motivos de la discusión no están del todo claros… lo que sucedió es que en medio del fervor de la discusión Arne sacó un cuchillo del bolsillo y le asestó varias puñaladas. Solo una de ellas fue mortal, ya que le atravesó desde la boca del estómago hasta el corazón.

La «inocencia» de Arne C. Johnson

El juicio a Arne Cheynne Johnson se celebró en noviembre de 1981, juicio mediático y de gran controversia en el que Martin Minella alegó que su cliente estaba poseído por el demonio cuando cometió el crimen. De hecho el propio Minella declaraba al New York Times: «Los tribunales se han ocupado de la existencia de Dios. Ahora van a tener que lidiar con la existencia del diablo». ¿Os suena esta frase? Por supuesto, porque hemos oído una muy similar de la boca de Ed Warren en el trailer de la película: “los tribunales reconocen la existencia de Dios cada vez que un testigo jura decir la verdad. Creo que ya va siendo hora de que reconozcan la existencia del demonio”.

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Finalmente Arne C. Johnson fue condenado a 20 años de prisión, de los que finalmente cumplió tan solo cinco de condena. Una vez que quedó en libertad se casó con la que hasta entonces había sido su novia, Debbie Glatzel. Ahora bien ¿Qué hay de verdad y de fraude en la historia del crimen de Arne C. Johsnon? ¿Los Warren realmente eran demonólogos o unos estafadores sin escrúpulos?

La verdad de Ed y Lorraine Warren

Ya sabéis que en estos casos especialmente, están aquellos que creen que existe el mal de verdad y quienes piensan que le echan mucha cara… Muchos medios de comunicación acusaron a los Warren de sacar tajada del caso ¿cómo? preguntaréis, siendo que ellos no cobraban por hacer investigaciones. Pues a base de entrevistas, charlas y por supuesto el libro que publicaron sobre la «verdad» del crimen de Arne C. Johnson, The devil in Connecticut (1983), que fue escrito por Gerald Brittle y Lorraine Warren.

Años más tarde, allá por el 2006 aproximadamente, Carl Glatzel, hermano mayor de David, afirmó que la historia de la posesión demoníaca fue una farsa ideada por los Warren. Parece ser que el matrimonio de demonólogos les convencieron para que apoyasen la historia de la posesión, ya que podrían sacar una suma de dinero importante gracias al libro. Y según he podido leer sólo recibieron 2000 dólares. Además Carl también señaló que lo que su hermano padecía realmente era una enfermedad mental. Obviamente por su parte Debbie y Arne siguen apoyando a día de hoy la versión de los Warren ¿vosotros que pensáis?

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