Eiko Ishioka y el increíble diseño de vestuario de Drácula de Bram Stoker

Si has visto Drácula de Bram Stoker (Francis Ford Coppola) estoy segura de que te ha llamado enormemente la atención su diseño de vestuario. Nada tenía que ver con lo que habíamos visto hasta entonces – allá por 1992 – del Príncipe de Valaquia que se había convertido en un personaje clásico del cine rodeado de clichés. Cuando Coppola cogió el proyecto se propuso deshacer todo lo hecho hasta el momento y hacer justicia a la obra de Bram Stoker – tal y como cuento en el post Drácula de Bram Stoker, todo lo que esconde la película de Coppola -. Y en esta ardua tarea el diseño de vestuario tenía una función fundamental, digamos que es la columna vertebral de la historia. Coppola fichó a la diseñadora Eiko Ishioka y le dijo: el vestuario será el decorado; el decorado la luz».

Eiko Ishioka y el increíble diseño de vestuario de Drácula de Bram Stoker
Eiko Ishioka, diseñadora de vestuario de Drácula de Bram Stoker

Y a la vista está que Eiko Ishioka (Mirror Mirror, Inmortals) se tomó muy enserio la premisa de Coppola, hasta el punto de que podemos hablar de arte a la hora de referirnos al diseño de vestuario de Drácula de Bram Stoker. Está cargado de color, emociones y sobre todo mucho simbolismo, lo que ayuda a entender mejor el papel de cada personaje, la forma en la que conectan entre sí así como su evolución dentro de la historia. Pero si os digo que este vestuario es arte, es por algo, y es que Ishioka se inspiró en diferentes expresiones artísticas para sus diseños. Vamos a ir viendo a lo largo de este post las fuentes de inspiración de la diseñadora, así como todo el trabajo que hay detrás de cada una de las piezas que confeccionó ¿Qué os parece si comenzamos por el mismísimo Vlad Tepes?

Drácula, un vestuario marcado por el rojo

Eiko Ishioka y el increíble diseño de vestuario de Drácula de Bram Stoker
A la izquierda fotograma de la película, a la derecha armadura de Vlad Tepes y en el centro el diseño de Eiko Ishioka.

La primera toma de contacto con Drácula la tenemos en el prólogo, donde se sientan las bases de la trama y donde conocemos al Príncipe de Valaquia, así como el motivo por el que se convierte en vampiro. El narrador nos cuenta que están en guerra para impedir el avance del Imperio Otomano, por lo que vemos a Vlad Tepes portando su armadura roja brillante, un “atuendo” – si es que puedo llamarlo así – que es realmente llamativo. Recuerda a una especie de caparazón de escarabajo, pero en realidad para este diseño lo que Ishioka buscaba era fusionar al hombre y la bestia. Por ello quiso que toda la armadura pareciese tejido muscular sin piel que lo cubriese, una referencia muy clara y directa a la “afición” de Vlad Tepes por desollar vivos a sus enemigos.

Llama también la atención la forma del casco con el que se completa la armadura, ya que tiene forma de cabeza de lobo. Obviamente este detalle tampoco está escogido al azar, puesto que uno de los animales en los que Drácula puede convertirse es en lobo, de hecho se transforma en él en un par de ocasiones a lo largo del film. Fijaos como una “prenda” puede darnos tantos detalles del personaje y pistas sobre como irá evolucionando: la armadura ya te dice que es un monstruo, el rojo que es el color de la sangre y la cabeza de lobo que será un ser nocturno. Porque ponerle un casco a lo Batman y tal como que no.

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En ambas imágenes vemos la bata de seda roja con la larga cola, que recrea un mar de sangre. En el centro el escudo bordado.

Tras el prólogo, cuando volvemos de ver de nuevo a Drácula lo encontramos como un anciano, pero en su vestuario se ha seguido manteniendo el color rojo. Precisamente esto destaca en la voluminosa bata roja de seda con una larga cola. Aunque la prenda nos pueda parecer una exageración, la idea era que se ondulase al andar el personaje y diese la sensación de que era un mar de sangre. Debemos también prestar atención al escudo que lleva bordado en dorado Drácula en el pecho a los dos lados de la bata. En el vemos representados el dragón, el lobo, el águila y la serpiente rodeados por llamas.

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A la izquierda fotograma de la película con el diseño de Ishioka, a la derecha el cuadro que inspiro la pieza: «The Kiss» de Gustav Klim

La siguiente pieza que conforma el vestuario de Drácula es arte hecho moda. Se trata de la túnica que el personaje lleva puesta cuando Jonathan lo encuentra en el sótano dentro de una de las cajas llenas de tierra, y que también lleva en la batalla final. Esta túnica dorada está inspirada en los cuadros del pintor Gustav Klim, que si por algo se caracterizaban era por expresar el triunfo de la luz sobre la oscuridad. Esta confección llevó un gran trabajo detrás, ya que la tela se creó desde cero, lámina a lámina.

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Quizás la parte más sobria del vestuario de Drácula es cuando el Conde adopta forma humana y se encuentra en Londres. Podemos apreciar un gran cambio en su imagen, ahora se presenta como un Príncipe en cuyo vestuario se abandona el rojo por primera vez para apostar por los tonos grises. Nuevamente este cambio de color tiene un por qué, y es que se quiere presentar al personaje como una sombra que trata de pasar desapercibida entre la multitud londinense. Le vemos aparecer como el perfecto dandy inglés, luciendo un traje compuesto por tres piezas: levita, pantalón y chaleco corto de cierre cruzado. Los pequeños detalles los podemos apreciar en el pañuelo de seda que lleva en la camisa, los guantes de piel, el bastón, el sombrero de copa y sobre todo las gafas. Pero no lo vemos realmente como un príncipe hasta que mantiene su primera cita con Mina, entonces le vemos con una casaca de estilo militar en la que destacan los motivos vegetales dorados que lleva bordados, que lo vinculan directamente con Elisabetta y Mina.

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Drácula con una casaca con bordados vegetales en la parte frontal, como vemos en los vestidos de Mina y Elisabetta.

El verde para Elisabetta y Mina

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Vestido verde de Elisabetta de terciopelo, decorado con bordados vegetales y el escudo en el frontal.

En el mismo prólogo nos presentan también a la amada de Drácula, Elisabetta a la que vemos lucir un increíble vestido de terciopelo en tonos verdes con motivos vegetales bordados en hilo dorado, lo que le da un aire aristocrático propio de una princesa. Lo más llamativo de esta pieza es que lleva bordado en el pecho el escudo del dragón, lo que la vincula directamente con su amado Vlad. Y es justo en el prólogo donde vemos la representación de la primera expresión artística de toda la película, si nos fijamos bien en el lecho de muerte de Elisabetta podemos considerarla como una réplica de “Ophelia” de Everett Millais.

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Vemos que el lecho de muerte de Elisabetta recuerda enormemente al cuadro de «Ophelia» de Everett Millais, el cual podéis ver en la miniatura.

Al igual que en el vestuario de Drácula domina el color rojo, Mina hereda el verde de Elisabetta, porque al fin y al cabo es su reencarnación y por tanto debe seguir una misma línea que poco a poco veremos cómo evoluciona. Mina es dulce y muestra la frescura de la juventud, lo que queda reflejado en su vestido voluminoso en verde agua. Casualmente en el vestuario de Mina se han mantenido los bordados en motivos vegetales del vestido del prólogo de Elisabetta. Por lo que nos están diciendo que nos encontramos ante la misma persona, sólo que aún tiene que despertar. Hay que destacar también del vestuario de Mina el corpiño encorsetado y la rigidez del cuello alto de los vestidos, que nos cuenta que este personaje es  obediente y se encuentra reprimido. Si nos fijamos en la escena que comparte Mina con Lucy cuando lleva el vestido verde agua, recuerda enormemente a la obra “The Rivals”, del francés James Jacques Tissot.

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Fotograma de Drácula de Bram Stoker, en miniatura el cuadro «The Rivals» de James Jacques Tissot, que inspiró la escena

Las únicas veces que vemos a Mina lucir un vestuario en tonos oscuros es a modo de presagio, cuando los acontecimientos que se avecinan van a tener un desenlace trágico. Digamos que en esas ocasiones se sale un poco de su línea habitual, no obstante en casi todos sus vestidos encontramos los bordados con motivos vegetales que la vinculan directamente con Elisabetta. Y no sólo eso, ya que si prestamos atención a cómo evoluciona vemos que se van oscureciendo sus vestidos.

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A la izquierda fotograma con Mina luciendo un maravilloso vestido verde, a la derecha el diseño de Ishioka y en el centro el detalle del bordado con motivos vegetales.

Hay un cambio drástico en su vestuario del que no me olvido, es el vestido rojo que viste en su cita con Drácula. Ni la elección del color es casualidad ni tampoco su diseño, ya que Eiko Ishioka lo confeccionó de forma que este conectase o estuviese directamente relacionado con la armadura que porta Vlad Tepes en el prólogo de la película. El rojo es el color de la sangre, de la seducción y, como os decía al principio, el color fetiche del vestuario de Drácula. Se trata de un momento “romántico”, en el que Mina se deja conquistar por su príncipe. Si nos fijamos en los pliegues del vestido estos recuerdan a la superficie “fibrada/muscular” de la armadura de Vlad. Como vamos viendo a lo largo de la película, están constantemente conectando mediante el vestuario a Mina y a Drácula. Al fin y al cabo esta película trata sobre una historia de amor, sobre dos amantes que tras muchos años vuelven a encontrarse. Y ya incluso antes de que esto suceda Ishioka nos lo está diciendo a gritos mediante su ropa.

Eiko Ishioka y el increíble diseño de vestuario de Drácula de Bram Stoker
A la izquierda el vestido rojo de Mina, a la derecha el diseño de Ishioka

La última pieza a destacar del vestuario de Mina es el vestido de estilo medieval de la batalla final. Vemos que ha regresado de nuevo al verde, pero en vez de optar por los colores aguamarina del principio tan característicos de Mina, adopta el verde oscuro de Elisabetta, con un verde más claro en las mangas en la zona frontal. Podría decir incluso que es una versión más bélica del diseño inicial de Elisabetta. Además hay que prestar atención al pliegue de las mangas, que es prácticamente el mismo que la armadura de Vlad. Desde luego Eiko Ishioka hizo un trabajo maravilloso que fue premiado por la Academia con el Oscar a Mejor Diseño de Vestuario ¿Cómo no iba a hablar de él aquí?

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A la izquierda fotograma de la película con el vestido verde medieval, a la derecha el modelo entero y en el centro el detalle de las mangas que recuerda a la armadura de Drácula.

Lucy Westenra, sinónimo de liberal

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A la izquierda el «vestido de serpiente» de Lucy Westenra, a la derecha fotograma de la película en la que Lucy lleva el vestido. En el centro el detalle de las serpientes.

El personaje de Lucy Westenra es todo lo opuesto a su querida amiga Mina, es una joven liberal, osada, libertina, un tanto frívola y lasciva. Esta personalidad debía quedar reflejada en su vestuario, por ello el vestido rosa palo que lleva cuando es presentada en la película se caracteriza por ser escotado, suelto, voluminoso… esto se mantienen en el diseño que viste durante la fiesta que da en su casa, y al que ella cariñosamente llama su “traje de serpiente”. La tela con la que está confeccionado es en tonos fríos, tiene un gran escote y está decorado por serpientes entrelazadas que son símbolo de lujuria. Un detalle que avecina la dirección en la que va a desarrollarse el personaje.

Eiko Ishioka y el increíble diseño de vestuario de Drácula de Bram Stoker

Poco después Lucy comienza a sufrir el asedio de Drácula, quien se transforma en hombre lobo para acercarse a ella. Eiko Ishioka quería reflejar en el vestuario de Lucy su relación directa con el vampiro y su “predisposición” para convertirse en una no muerta, por ello escogió el naranja y telas como la gasa y el tul. En la noche en la que es atacada por Drácula, el traje que lleva Lucy recuerda al de las musas del arte prerrafaelista. Con un corsé naranja y una falda de gasa, vemos de nuevo un alto contraste frente al camisón blanco impoluto que utiliza Mina para dormir. Que por cierto esta vestimenta recuerda al cuadro de “The Strairs” de James Jacques Tissot.

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A la izquierda Mina con el camisón blanco en la noche del asedio de Lucy, a la derecha el cuadro que inspiró la escena y el camisón, «The Strairs» de James Jacques Tissot

Y ya que estamos hablando del atuendo naranja, hay que nombrar la segunda pieza del vestuario de Lucy de este mismo color. Es el camisón que lleva la noche en la que muere a manos de Drácula. Decir que es una prenda que deja poco a la imaginación es poco, ya que es el momento de total entrega de este personaje al vampiro. Tanto la escena como el camisón están inspirados en el cuadro de John William Waterhouse, “Ariadne”.

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En la imagen grande fotograma de la película con el segundo camisón naranja, arriba el cuadro que inspiro la prenda y la escena, «Ariadne» de John William Waterhouse

Finalmente la última pieza que queda por destacar del vestuario de Lucy es el increíble y particular traje de novia. Desde luego lo nunca visto. En un principio la idea era mostrar el vestido como una especie de reptil pero a la vez con un toque de fantasía. A ver, no vamos a negar que de todos los diseños esta es sin duda la obra más complicada, incluso muchos podemos hablar de que puede considerarse una autentica ida de cabeza. Pero claro, debemos recordar que el vestuario es el decorado… y que además este atuendo tiene un doble uso. No obstante si buscamos de dónde pudo venirle la inspiración a Ishioka, sólo tenemos que mirar el cuadro del pintor alemán Michael Conrad Hirt titulado “Retrato de Margarete Brömsen”.

A la derecha el traje nunpcial de Lucy Westenra, a la izquierda el cuadro que inspiro a Ishioka, “Retrato de Margarete Brömsen” de Michael Conrad Hirt.

Espero que os haya gustado este post y que os haya sido de interés. Si queréis conocer más sobre la obra de Drácula de Bram Stoker, dirigida por Francis Ford Coppola, puede que os interesen estos dos post: Drácula de Bram Stoker, todo lo que esconde la película de Coppola o El Viaje del Escritor (Christopher Vogler) Parte 1: Las etapas del viaje

One thought on “Eiko Ishioka y el increíble diseño de vestuario de Drácula de Bram Stoker

  1. Cerrajería Somera

    Desde luego, hay que reconocer que la labor de vestuario en esta película estaba muy lograda en cuanto al lujo de detalles y similitudes con las vestimentas de la época en la que se refería la ficción, debo reconocer que desconocía las referencias a los cuadros. Solo falrarían referencias a las ropas que portaba el otro de los protagonistas, Jonathan Harker, en su papel de abogado y las similitudes o referencias a los trajes de esta gremio en la epoca.

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