Agnes Varda, una cineasta legendaria que fue la precursora de la Nouvelle vague francesa

“Sugerí a las mujeres que estudiasen cine, les dije: salid de las cocinas, de vuestras casas, haceos con las herramientas para filmar películas”. Contaba la cineasta belga Agnès Varda en una entrevista concedida al diario El Mundo, toda una pionera en el séptimo arte que se consagró como un referente del cine de denuncia social, defensora y precursora de la lucha y el cine feminista, además de ser la figura que dio lugar al inicio de la Nouvelle vague en el cine francés con el estreno de su primer largometraje, La Pointe Courte (1995).

Documentalista, cineasta, fotógrafa, guionista, pedagoga… sus obras se caracterizaban por tener un carácter realista y social. Agnès Varda supuso un antes y un después en la industria cinematográfica, a la que llegó con una enorme cantidad de energía para tratar de darle un cambio de 180 grados. Su legado profesional sirve de inspiración para todos nosotros, ya que se mantuvo fiel a sí misma y a sus principios sin dejarse amedrentar por la presión de la industria, alzándose como icono del cine y del feminismo.

Agnes Varda icono feminista y cineasta legendaria

La Nouvelle vague

Antes de iniciar su estelar carrera como cineasta, Agnès Varda comenzó a formarse en Historia del Arte y en Fotografía en la Escuela de Bellas Artes de París, pero apenas tardó en cambiar la fotografía por el cine. Sólo necesitó un pequeño “empujón”, que le llegó tras estar grabando unos días en la ciudad pesquera de Sète, en el barrio La Pointe Courte. El fin era mostrarle estas imágenes a un amigo suyo que padecía una enfermedad terminal que no le permitía visitarla, y fue este hecho – el de rodar imágenes para él – el que hizo que decidiese filmar su primera película, “La Pointe Courte” (1955).

Su ópera prima y su debut como cineasta abordaba la relación de una pareja que reside en la pequeña ciudad de Sète, cuya relación no está pasando por su mejor momento. El largometraje se divide en dos partes o episodios: en el primero muestra la vida pesquera y cotidiana de La Pointe Courte, mientras que en el segundo trata la historia de la pareja. Y fue precisamente el estilo del rodaje, el mostrar la vida cotidiana y social real, lo que le valió a esta película para convertirse en la piedra angular de la Nouvelle vague francesa.

Para aquellos que no os sea muy conocida la Nouvelle vague o Nueva ola – en castellano -, se trata de un movimiento que nació a finales de la década de los 50. Entonces un grupo de críticos de cine franceses, de la revista Cahiers du Cinéma, decidió que había llegado el momento de rodar sus propias películas.

Agnes Varda icono feminista y cineasta legendaria

“Sin techo ni ley”

Tras su debut en la dirección y en el séptimo arte, le seguirían sesenta y tres años más de trabajo a sus espaldas, en los cuales dirigió más de cuarenta producciones audiovisuales de diferente índole. Pero si por algo se caracterizaba su obra, además de por estar escrita por ella misma, es por su carácter realista y social.

Otro sello de sus trabajos es que refleja en ellos la vida cotidiana de las personas, lo que aporta a sus relatos un valor y un magnetismo especial. Esto quedó demostrado siete años después de su debut como directora en el largometraje Cléo de 5 a 7 (1961), película con la que se ganó el reconocimiento internacional como cineasta y que le valió para ser nominada a la Palma de Oro en Cannes.

Pero si hay una obra a destacar dentro de la estelar filmografía de Agnès Varda esa es Sin techo ni ley (Sans toit ni loi) de 1985. En ella relata la historia de una adolescente llamada Mona, que es encontrada muerta en invierno, y en el largometraje Varda nos cuenta mediante flashbacks como fueron los últimos días de la vida de Mona. Gracias a este trabajo ganó el León de Oro en el Festival de Venecia.

Agnes Varda icono feminista y cineasta legendaria

Precursora del feminismo

Agnès Varda puede definirse como una mujer moderna, revolucionaria y, especialmente, feminista. La cineasta tenía un gran interés por los problemas y desigualdades de género de las mujeres, algo que se puede ver claramente en sus películas, pero sobre todo en el cortometraje Respuestas de Mujeres: nuestro cuerpo, nuestro sexo (Réponse de femmes; notre corps, notre sexe) de 1975. Esta producción audiovisual gira en torno a la pregunta ¿qué es ser mujer?, y a partir de ahí plantea cuestiones cómo “qué es el cuerpo de la mujer”, “si todas las mujeres quieren ser madres” o “cómo se definen las mujeres ante la mirada masculina”.

Valiéndose de los testimonios de diferentes mujeres, a las que sacaba vestidas o desnudas, Varda cargó contra la sociedad machista – y patriarcal – de aquella época. Una declaración de intenciones en la que se dejaba claro que todo iba a cambiar, ya que las mujeres no quieren ser amadas por misóginos. Y os recuerdo que este cortometraje se publicó en 1975, una época de la historia en la que no todas nos atrevíamos a gritar por nuestros derechos. Sólo necesitó ocho minutos para tratar temas como la sororidad, el embarazo o el sexo.

Agnes Varda icono feminista y cineasta legendaria

Una cineasta imprescindible

Además de los problemas de género, Varda también mostraba un gran interés por las minorías y las luchas sociales, que eran temas recurrentes en sus obras y en la Nouvelle vague francesa. Pero además del cine también se dedicó a otras disciplinas artísticas, especialmente de cara a los últimos años de actividad. En 2017 recibió sus últimos premios: Premio Donostia del Festival de San Sebastián y el Óscar Honorífico a toda su carrera profesional. Finalmente el fulgor de su luz pasó a ser inmortal el pasado 29 de marzo, Agnès Varda abandonó de madrugada la vida terrenal a sus 90 años. Pero nos dejó un legado inolvidable digno de los grandes cineastas.

 

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